WASHINGTON.- Los republicanos lograron triunfos clave y desplazarán a los demócratas del control de la Cámara de Representantes, en un primer paso para frenar la agenda legislativa del presidente, Barack Obama. La ansiedad por la débil economía de Estados Unidos y el descontento con el mandatario se tradujeron en el voto castigo que soportó el oficialismo.
Los republicanos arrebataron a los demócratas su primer asiento en el Senado en el Estado de Indiana y retuvieron escaños senatoriales en Ohio y Nueva Hampshire. Los republicanos Marco Rubio (Estado de Florida) y Rand Paul (Kentucky) se convirtieron en los primeros candidatos del conservador movimiento Tea Party que llegan a la Cámara alta. Sin embargo, la también republicana Christine O'Donnell (Delaware) -otra fuerte candidata de este grupo- perdió en su distrito. "Sería grave error creer que estos resultados suponen una aceptación del Partido Republicano; significan una segunda oportunidad para que los republicanos sean lo que hasta no hace tanto tiempo aseguraban que serían. Nuestra nación va en dirección equivocada y los dos partidos tienen la culpa", dijo Rubio ante la multitud que lo vitoreó.
Si bien al cierre de esta edición continuaba el conteo en algunos Estados, la tendencia y analistas independientes auguraban que los republicanos obtendrían al menos 50 escaños adicionales; 11 más que los 39 que precisaban para quitar la conducción de la Cámara de Representantes (Diputados) a la demócrata Nancy Pelosi.
El resultado de la elección también provocaría cambios en la distribución del Senado. Los republicanos lograrían avances en cuanto al número de parlamentarios. Empero, es muy difícil que obtengan las 10 bancas que precisan para manejar, también, la Cámara Alta.
El control de la Cámara de Representantes le daría a los opositores la posibilidad de frenar las iniciativas de Obama, lo que lo terminaría debilitándolo, sobre todo en su intento por extender recortes impositivos que pronto expirarán y por aprobar iniciativas de ley sobre energía e inmigración.
Ya otros presidentes gobernaron tras sufrir fuertes derrotas en comicios de mitad de mandato. Es el caso del demócrata Bill Clinton, que sufrió un devastador revés en noviembre de 1994, que dio la conducción de la Cámara Baja a los republicanos por primera vez en 40 años. Pese a ello, Clinton fue reelegido en 1996. También soportaron derrotas intermedias mandatarios republicanos: Ronald Reagan experimentó una fuerte derrota en noviembre de 1986. La Constitución le impidió aspirar a un nuevo período.
Gobernaciones
El demócrata Andrew Cuomo venció en las elecciones a gobernador de Nueva York a su principal rival, el republicano (miembro del Tea Party) Carl Paladino. Cuomo sustituirá en enero al también demócrata David Paterson, el primer afroamericano en ocupar esa posición. El mandatario electo es hijo de Mario Cuomo, quien gobernó de ese estado en tres períodos.
En Florida, al cierre de esta edición, se imponía para gobernador el republicano Rick Scott por sobre su contrincante demócrata Alex Sink. Scott vencía con el 50,75% de los votos escrutados, mientras que Sink lograba el 45,67%. Ambos protagonizaron una campaña electoral muy reñida y las encuestas otorgaban un virtual empate.
Los 435 escaños de la Cámara de Representantes, 37 asientos del Senado y 37 gobernaciones estatales están en juego en la votación del martes. El conteo se iba a extender hasta las primeras horas de hoy. (Reuters-DPA-EFE)
Los republicanos arrebataron a los demócratas su primer asiento en el Senado en el Estado de Indiana y retuvieron escaños senatoriales en Ohio y Nueva Hampshire. Los republicanos Marco Rubio (Estado de Florida) y Rand Paul (Kentucky) se convirtieron en los primeros candidatos del conservador movimiento Tea Party que llegan a la Cámara alta. Sin embargo, la también republicana Christine O'Donnell (Delaware) -otra fuerte candidata de este grupo- perdió en su distrito. "Sería grave error creer que estos resultados suponen una aceptación del Partido Republicano; significan una segunda oportunidad para que los republicanos sean lo que hasta no hace tanto tiempo aseguraban que serían. Nuestra nación va en dirección equivocada y los dos partidos tienen la culpa", dijo Rubio ante la multitud que lo vitoreó.
Si bien al cierre de esta edición continuaba el conteo en algunos Estados, la tendencia y analistas independientes auguraban que los republicanos obtendrían al menos 50 escaños adicionales; 11 más que los 39 que precisaban para quitar la conducción de la Cámara de Representantes (Diputados) a la demócrata Nancy Pelosi.
El resultado de la elección también provocaría cambios en la distribución del Senado. Los republicanos lograrían avances en cuanto al número de parlamentarios. Empero, es muy difícil que obtengan las 10 bancas que precisan para manejar, también, la Cámara Alta.
El control de la Cámara de Representantes le daría a los opositores la posibilidad de frenar las iniciativas de Obama, lo que lo terminaría debilitándolo, sobre todo en su intento por extender recortes impositivos que pronto expirarán y por aprobar iniciativas de ley sobre energía e inmigración.
Ya otros presidentes gobernaron tras sufrir fuertes derrotas en comicios de mitad de mandato. Es el caso del demócrata Bill Clinton, que sufrió un devastador revés en noviembre de 1994, que dio la conducción de la Cámara Baja a los republicanos por primera vez en 40 años. Pese a ello, Clinton fue reelegido en 1996. También soportaron derrotas intermedias mandatarios republicanos: Ronald Reagan experimentó una fuerte derrota en noviembre de 1986. La Constitución le impidió aspirar a un nuevo período.
Gobernaciones
El demócrata Andrew Cuomo venció en las elecciones a gobernador de Nueva York a su principal rival, el republicano (miembro del Tea Party) Carl Paladino. Cuomo sustituirá en enero al también demócrata David Paterson, el primer afroamericano en ocupar esa posición. El mandatario electo es hijo de Mario Cuomo, quien gobernó de ese estado en tres períodos.
En Florida, al cierre de esta edición, se imponía para gobernador el republicano Rick Scott por sobre su contrincante demócrata Alex Sink. Scott vencía con el 50,75% de los votos escrutados, mientras que Sink lograba el 45,67%. Ambos protagonizaron una campaña electoral muy reñida y las encuestas otorgaban un virtual empate.
Los 435 escaños de la Cámara de Representantes, 37 asientos del Senado y 37 gobernaciones estatales están en juego en la votación del martes. El conteo se iba a extender hasta las primeras horas de hoy. (Reuters-DPA-EFE)